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Chernobyl4, el reactor nuclear que el 26 de abril de 1986 sufrió el catastrófico accidente por un fallo humano y un deficiente sistema de seguridad. La tragedia se produjo tras despresurizarse el reactor y fundirse el núcleo, lo que provocó una tremenda explosión. La fotografía fue tomada en agosto de 2011, en el momento en el que una empresa nuclear francesa construía un nuevo sarcófago para cubrir el reactor. (Foto Jesús Palacios)

Chernobyl

En estos días está causando sensación la miniserie de televisión, titulada , de la plataforma (cinco capítulos). He llegado a oír que es la mejor serie producida, que es mucho decir cuando hay centenares de series muchas de ellas excelentes.

El 8 de abril de 2010 impartí una conferencia en la Sociedad Nuclear Española (SNE) tratando de identificar la causa raíz del de Chernobyl. Mi conclusión fue que hay que atribuirlo al propio sistema comunista soviético y no sólo a un fallo de los operadores que incumplieron las normas de seguridad.

A esta misma conclusión se llega después de ver la serie de HBO, hasta el punto que afirma que el accidente nuclear de Chernobyl fue el preludio de la caída del muro de Berlín; es decir, de la caída del régimen comunista de la . En mi opinión esta afirmación es cierta, porque la cúpula comunista, dirigida en aquel momento por Gorbachov, se dio cuenta que la URRS era un gigante con los pies de barro, siendo el accidente nuclear de Chernobyl la prueba indiscutible de ello.

A dos conclusiones básicas llega el espectador que ha visto la serie de HBO: a) el gran desastre nuclear es consecuencia del sistema político comunista, fundamentado en la mentira y el terror y b) el admirable heroísmo del pueblo, que ocurrido el desastre, fue capaz de sacrificar su vida voluntariamente por salvar la de los demás.

Como experto en seguridad nuclear he aplicado en muchas ocasiones la metodología de los análisis de la causa raíz (root cause analysis), llegando a la conclusión de que, si se hace un análisis en profundidad, detrás de un fallo técnico, siempre hay un fallo humano, porque los grandes logros de la técnica son obra de los hombres.

La cultura de seguridad implica: a) investigar cualquier incidente, por nimio que sea, porque puede ser el precursor de un accidente de mayor envergadura y b) divulgar las enseñanzas extraídas (lessons learned) para que se tomen las acciones correctivas necesarias.

Estos dos principios no se dieron en la URSS, por estar regida por un sistema comunista que, por un orgullo nacional mal entendido, ocultaba sus propios errores. Esta es la gran diferencia entre los EE.UU. y la URSS.  Estados Unidos es una sociedad abierta, la URSS era una sociedad cerrada.

Como experto nuclear tuve acceso a todos los documentos que se editaron a raíz del accidente de TMI-2[1] (1979) que, a diferencia de Chernobyl, no causó ninguna muerte, gracias a que la central nuclear disponía de un recinto de contención en el que quedaron retenidos prácticamente todos los radionúclidos, a pesar de que el núcleo se había fundido, al igual que ocurrió en Chernobyl.

A raíz de TMI-2, se creó el grupo de propietarios de Westinghouse (WOG)[2] en el que los españoles estuvimos integrados desde el primer momento para analizar las consecuencias de TMI-2 y poner en práctica sus enseñanzas, aunque esta central era de diseño Babcok&Wilcox, ligeramente diferente al de Westinghouse.

Igualmente se creó el INPO (Institute of Nuclear Power Operations), para analizar los fallos de las centrales nucleares norteamericanas y evitar su repetición. También en este organismo los españoles participamos desde el primer momento. Esta misma idea, poco después, se amplió al mundo entero, creando el WANO (World Association of Nuclear Power Operators), donde expertos españoles han llegado a ocupar los cargos directivos.

En mi opinión, la clave del progreso está en ser una sociedad abierta, que reconoce sus propios errores, los analiza y los difunde; o ser una sociedad cerrada, hermética, que oculta sus errores, hasta que colapsa, como le ocurrió a la URSS tras el accidente de Chernobyl y la caída del muro de Berlín.

 Esta es también la diferencia entre las democracias y los regímenes comunistas, como el soviético, castrista o bolivariano. En una democracia libre los fallos no se ocultan, se airean; mientras que en un régimen comunista siempre se ocultan, hasta que se produce el colapso.

Voy a comentar el accidente de Chernobyl desde el punto de vista humano, porque fue un auténtico drama humano. Los detalles técnicos son irrelevantes a estos efectos.

Quien tenga curiosidad por los aspectos técnicos, puede consultar el siguiente enlace (http://www.kosmospolis.com/wp-content/uploads/2019/07/Chernobyl.pdf ), que es una revisión de mi conferencia en la Sociedad Nuclear Española. Advierto que consta de 22 páginas. Un análisis riguroso no se puede hacer en los 280 caracteres de Twitter. Soy un entusiasta de los avances de la informática; pero considero un gran error el abuso que se está haciendo de los twitts, incluso por los máximos dirigentes políticos, como Donald Trump.

En primer término el monuento a los héroes que fallecieron tras el accidente, y a los afectados por la radiación; al fondo, el reactor nuclear Chernobyl4, que, tras fundirse el núcleo, explosionó volando la cúpula y liberando una gran masa de magma radiactivo a la atmósfera. (Foto Jesús Palacios)

Para entender Chernobyl hay que hablar de autosuficiencia, que es consecuencia de tener un sistema cerrado, como el comunista soviético, que no quería depender de Occidente, donde impera el libre mercado. Por eso adoptaron el tipo de reactor RBMK-1000, moderado por grafito y refrigerado por agua, una combinación que nunca se dio en Occidente y que fue causa del accidente por sus propias características técnicas. El accidente se produjo haciendo una prueba de seguridad, que se habría evitado se hubieran tenido generadores diesel de emergencia, como en Occidente, capaces de arrancar rápidamente, alcanzando en diez segundos la carga nominal (5-7 MWe) de forma estable.

En la serie de HBO se ve, que en pleno desastre nuclear, tienen que recurrir a un robot, fabricado en la República Federal Alemana, para quitar los trozos de grafito, altamente radioactivo, que estaban esparcidos por el edificio del reactor. El robot Joke falla, debido a las altas radiaciones y tienen que recurrir a los hombres (biorrobots), que jugándose la vida en un tiempo limitado de segundos, tuvieron que limpiar la zona del grafito radioactivo.

Estas son las consecuencias de pretender ser autosuficientes; es decir, una sociedad cerrada en sí misma.

Años después, en plena era Putin (12/08/2000), se produjo el hundimiento del submarino nuclear K-141 Kursk. Para rescatar los cadáveres de la tripulación se tuvo que recurrir a empresas británicas y noruegas, especialistas en este tipo de operaciones[3].

Vivimos en un mundo interdependiente, globalizado, podemos y debemos ayudarnos los unos a los otros en nuestras desgracias. Es absurdo que, por un orgullo nacional mal entendido, pretendamos ser autosuficientes. Ni Estados Unidos es autosuficiente y, si pretendiera serlo, cometería un grave error. Estamos asistiendo a la pugna de las grandes empresas norteamericanas con el presidente Trump, porque las empresas consideran que para ser competitivas necesitan fabricar sus equipos en Asia.

En aras de la autosuficiencia, las autoridades soviéticas crearon la ciudad de Pripyat, que recibió el nombre del río afluente del Dniéper. En esta ciudad vivían los trabajadores de la central nuclear de Chernobyl con sus familias. El complejo nuclear de Chernobyl era el proyecto estrella de los dirigentes soviéticos. Se esmeraron en crear de la nada una ciudad moderna, con todo tipo de servicios, desde complejos deportivos con piscinas, hasta guarderías y colegios. Para los estándares de la Unión Soviética, la ciudad de Pripyat era el paraíso terrenal, y residir en ella era un privilegio, sólo asequible a los trabajadores del complejo nuclear y a sus familias.

Creo no equivocarme si afirmo que la serie de HBO está basada en las mismas fuentes que yo utilicé para elaborar mi conferencia de la SNE, que básicamente fueron el informe de la [4] INSAG-7 y los libros de Zhores Medved (The legacy of Chernobyl)  y de (The Truth About Chernobyl). Los autores de los libros tuvieron acceso a los papeles póstumos del profesor Legasov, protagonista de la serie que acabó suicidándose.

Voy a transcribir y comentar algunos párrafos de ambos libros, que no se mencionan en la serie de HBO, pero que están en consonancia con la misma.

Grigori Medvedev en su libro[5] afirma: “El procedimiento de pruebas estaba mal preparado y los requisitos de seguridad se habían rellenado por pura formalidad. Habían estipulado sencillamente que todas los descargos operativos durante la prueba fuesen autorizadas por el jefe de turno de la central; y que en caso de una emergencia, el personal actuase de acuerdo con las instrucciones internas”.

“But this time the program was poorly prepared and its safety related measures had been drawn up as pure formality. They merely stipulated that all switching operations carried out during the experiments were to have the permission of the plant shift foreman; and that in case of emergency, the staff was to act in accordance with local instructions”.

La prueba que dio origen al accidente no era una prueba normal, como las numerosas que se hacen a diario en las centrales nucleares, sino que era una prueba especial, que se tenía que haber revisado y autorizado por las máximas autoridades.

Un poco más adelante afirma: “¿Quién autorizó el desarme de los sistemas de protección establecidos en el diseño y en las normas de seguridad? Nadie lo autorizó. Ellos [Bryukhanov, Fomin y Dyatlov] simplemente lo hicieron por sí mismos”[6]

 Bryukhanov, Fomin y Dyatlov fueron los tres máximos responsables que fueron juzgados y condenados.

“Who authorized the removal of all the protective systems stipulated in the design and in the rules for nuclear safety? No authorization was given. They simply took it upon themselves”.

Grigori Medvedev pone de manifiesto en su libro que el Comité de Seguridad Nuclear de la URSS, un organismo dotado de personal bien entrenado y experimentado y presidido por Ye. V. Kulov, un físico nuclear experimentado, falló estrepitosamente y no reaccionó adecuadamente ante un programa de pruebas tan pobre como el del Chernobyl[7].

The Nuclear Safety Committee was staffed by some well-trained and experience people, under the committee chairman Ye. V. Kulov, an experienced nuclear physicist, who ha previously worked for many years on nuclear reactors for the Ministry of Medium Machine Building. Curiously, however, even Kulov failed to react to the poorly drafted test program from Chernobyl”.

Kulov se definía a sí mismo como un policía, que no iba a realizar el trabajo de los demás, sino a prohibir y evitar las equivocaciones que se pudieran cometer. Desafortunadamente, en el caso de Chernobyl, Kulov no se comportó como el buen policía que decía ser.

“At one meeting held in 1984, Kulov, who had recently been appointed chairman of the Nuclear Safety Committee, explained to an audience of nuclear plant personnel how they were function: “Do not imagine that I am going to do your jobs for you. Figuratively speaking, I am a policeman. My job is to forbid and cancel out any wrong moves on your part”. Unfortunately, even as a policeman, Kulov did not do a particularly good job in connection with Chernobyl”.

Según dice Grigori Medvedev en su libro[8], Bryukhanov, envió el procedimiento de pruebas al Instituto Gidroproyekt y al Comité de Seguridad Nuclear, sin recibir respuesta.

“In January 1986, the plant director, V.P. Bryukhanov, sent the program to the general Project manager at de Gidroproyekt institute and the Nuclear Safety Committee. No reply was received”.

en su libro[9] afirma que el simple hecho de que los operadores estuvieran llevando a cabo una prueba, que no había sido aprobada al más alto nivel, pone en evidencia que algo fallaba en la cadena de mando. El Comité del Estado para la Seguridad de la Energía Atómica tenía una representación permanente en la central de Chernobyl. A pesar de ello, no se había informado a los inspectores residentes de la prueba en curso. La tragedia en parte fue producto de la anarquía administrativa o del empeño de mantenerlo todo en secreto.

“The mere fact that the operators were carrying out an experiment that had not been approved by higher officials indicates that something was wrong with the chain of command. The State Comittee on Safety in the Atomic Power is permanently represented at the Chernobyl station. Yet the engineers and officers were not informed about the program. In part, the tragedy was the product of the administration anarchy or the attempt to keep everything secret”.

El 8 de agosto de 1987, elperiódico “Moscow News”[10] reconocía que el 31 de diciembre de 1983, Bryukhanov, director del proyecto, había firmado el acta por el que se aceptaba la puesta en marcha de la central, certificando que se había completado el programa de pruebas. No obstante, entre 1982 y 1985 se habían realizado pruebas con el turboalternador y los sistemas de seguridad. Estas pruebas habían resultado fallidas y seguían pendientes.

“On 31 December 1983, despite the fact that necessary tests had not been conducted on reactor No. 4, Bryukhanov signed an act accepting into operation the launching complex of the reactor and certifying that had been completed. Aiming to bring the safety systems into working order, tests were conductes on the turbo generator between 1982 and 1985. These tests were unsuccesful and remained incomplete.”

Más adelante, Zhores Medvedev desarrolla en su libro la idea del secretismo en la URSS, que está en el transfondo del accidente de Chernobyl[11].  En primer lugar, destaca la ausencia de debates, como las audiencias públicas habituales en EE.UU. En segundo lugar, resalta que los burócratas y tecnócratas tienen “carta blanca” para llevar acabo todos sus antojos, ante un público que permanece apático y silencioso. Y, por último, señala que las pocas voces críticas que existen, se callan ante el temor de perder su status. Uno de los escasos críticos fue Ivan Zhezherum, eminente científico del instituto Kurschatov y explica su silencio ante el público con unas frases que aparecieron la Literaturnaya Gazeta y que son terribles:

“[Si hubiera hablado] en vez de una pensión, estaría en prisión. Y en vez de oír palabras lisonjeras como “doctor en ciencias”, “laureado”… [hubiera escuchado] epítetos tales como falsario, truhán, renegado..”

“He would have been not on pension, but on prison bench. And instead of being called fine works like “doctor of science”, “laureate”… epithets like slenderer, blackguard, and renegade would have been used about him…”

El caso escandaloso de  Zhezherum no es el único. En la serie de HBO se ve que los tres máximos responsables, Bryukhanov, Fomin y Dyatlov quieren hacer la prueba a toda costa, para marcarse un tanto ante los superiores y ascender en la escala social. Uno de los momentos mejor conseguido de la serie, cinematográficamente hablando, es cuando Bryukhanov se ve en Moscú y su sucesor, Fomin, se regodea paseando por el despacho de Bryukhanov como si ya fuera suyo. La imagen lo dice todo; no son necesarias las palabras.

Cuenta Zhores Medvedev en su libro[12], que si Bryuknakov no hubiese firmado el acta el 31 de diciembre de 1983 – justo al finalizar el año – miles de trabajadores, ingenieros y directivos de los ministerios y sus comités habrían perdido sus bonos, sus recompensas, sus extras, que a menudo llegan duplicar y triplicar el salario mensual. Como los salarios en la Unión Soviética rara vez suben, los bonos pagados por cumplir o superar los objetivos llegan a ser una parte importante de los ingresos medios de la industria. Esta es la razón por la que las cifras se falsifican a menudo y las estadísticas carecen de valor en la Unión Soviética.

“If Bryukhanov had not signed the act  on 31 December 1983 thousands of workers, engineers and his own superiors in the ministries and committees would have lost the bonuses, awards and other extras (which often amount as two o three times a monthly salary). Since salaries rarely increase in the Soviet Union, the bonuses paid for the fulfilment or over fulfilment of the plan become an increasingly important part of the average industrial income. This is one reason why output figures are often falsified (and why the usefulness of Soviet statistics has declined)”.

Resulta paradójico que en un régimen comunista, la mayor catástrofe nuclear de la historia, haya sido consecuencia de querer cobrar una paga extra, o un bonus, por dar por terminada la obra en un tiempo récord. Paradójico y lamentable.

A mi juicio lo más relevante de todo son las declaraciones de los propios operadores. Obviamente no podemos tener la de los operadores que estuvieron en la Sala de Control porque murieron por el efecto de las radiaciones, aunque se trató de conseguir su testimonio; pero tenemos las de sus compañeros de los turnos siguientes, que se manifestaron con total sinceridad.

Zhores Medvedev en su libro incluye el testimonio de los operadores supervivientes del turno de mañana, que era el equipo que tenía que haber realizado la prueba, y había sido especialmente adiestrado para ello.

Igor Kazachkov del turno de mañana dijo: “A veces pienso ahora qué es lo que habría sido necesario para impedir que esto sucediera de nuevo. No estoy hablando de tecnología, sino de gente. No debería haber sólo gente más cualificada en el Panel de Control, sino más libre. Gente que no tuviera temor a la espada de Damocles que pende sobre su cabeza. ¿Usted sabe lo que es ser despedido de Pripyat?… Si Sasha Akimov (Jefe de Turno) hubiera sido libre, hubiera sido capaz de tomar las decisiones correctas”.

“I sometimes think now about what we need to prevent it happening again. I´m am not talking about technology…but about people. There should not just highly qualified people at the control panels, but freer people. People who aren´t afraid of the sword constantly hanging over their heads. You know…what does mean to be fired at Pripyat? …If Sasha Akimov (SRO) had been free, then he would have been able to take the correct decisions”.

Quiero comentar esta declaración porque tiene especial relevancia. Igor Kazahckov afirma que no se precisan operadores mejor cualificados, sino más libres, que puedan decir NO a las órdenes recibidas. ¿Usted sabe lo que es ser despedido de Prypiat? Es decir, dejar de vivir en el paraíso que era la ciudad de Prypiat, para los estándares soviéticos. Aquí se pone de manifiesto lo que es vivir en un régimen comunista, en que nadie es propietario de su vivienda, porque todas son propiedad del Estado. Vivir en Prypiat no era un derecho, sino una gracia, que sólo se concedía a los que obedecían las órdenes del mando. Igor concluye que si su compañero Sasha, el Jefe de Turno, hubiera sido libre, habría sido capaz de tomar las decisiones correctas que hubieran evitado el desastre de Chernobyl.

La declaración de Igor Kazahckov se complementa con la de su compañero A.G. Uskov del turno de mañana, que dijo:

“¿Si usted hubiera estado en el panel  principal de la Unidad 4 en la noche del 26 de abril de 1986, habría infringido las normas para llevar a cabo las pruebas? Si fuera completamente sincero, tendría que responder que las hubiera infringido. Si hubiera estado trabajando en el panel de control, tal vez hubiera protestado ante el ingeniero jefe, pero no hubiera tenido el coraje suficiente para rechazar categóricamente una orden. ¿Por qué? Déjeme explicárselo. En primer lugar, no estamos acostumbrados a cumplir nuestras leyes al pie de la letra, porque estas leyes se quebrantan ante nuestros ojos – ¡y cuán a  menudo! ¿No fue eso lo que hizo la Comisión del Gobierno cuando reconoció que la Unidad 4 estaba lista para la explotación, cuando quedaban pendientes? Por supuesto que lo sabían. Si uno mira más en profundidad, el accidente no comenzó a las 01 horas y 23 minutos del 26 de abril de 1986, sino cuando el director del AES, Bryukhanov, estampó su firma en el documento de la Comisión de Gobierno”.

“If you have been in the place of engineers at the controls panel 4 on the night of 26 April 1986, would you have infringed the regulations to conduct that experiment? If I’m completely honest, then I have to reply that I may have infringed tem. It have been working at the control panels, I might perharps have protested to the chief engineer, but I would not have enough spirit to refuse categorically out his command”. “Why? Let me try explain…Firstly, we often don’t the need to observe our laws to letter because these laws are broken all around us before our eyes – and quite often!…Can it really be that the Government Commission that accepted unit 4  as ready for operation did not know that it was accepting incomplete? Of course they knew”….If you look more deeply, the accident started not at 1.23 on 26 April 1986, but in December 1983, when the director of the AES, Bryukhanov, put his signature on the document of the Government Commission…”

HÉROES DEL PUEBLO

No se puede terminar de hablar del accidente de Chernobyl-4, sin hacer un homenaje a los auténticos héroes del pueblo: los bomberos y los operadores que murieron cumpliendo con su deber por efecto de las radiaciones. Los bomberos tuvieron que apagar el incendio que se había extendido a las 1.700 Tm de grafito y evitaron que se propagara a las otras unidades. También hubo operarios que se encargaron de drenar la piscina de supresión de vapor, con objeto de evitar que el núcleo fundido pudiera caer en su interior, causando una catástrofe aún mayor por su reacción con el agua. Los pilotos de los helicópteros sobrevolaron el núcleo dañado para arrojar una mezcla de arena y boro. En la miniserie de HBO también aparecen unos mineros que van a excavar un túnel debajo del reactor a pico y palo, bajo una temperatura de 50 º C. Inicialmente les ofrecen una recompensa de unos centenares de rublos y la rechazan; sólo se deciden cuando son conscientes de que pueden salvar la vida de miles de personas, poniendo en juego la suya.

Recordemos los nombres de algunos de ellos:

Bomberos Operadores
Vaschuk Akimov Perchuk
Ignatenko Toptunov Vershinin
Pravik Perevozchenko Kurgus
Kibenok Braznik Novik
Titenok Proskuryakov  
Tischura Kudryavstsev  

Muchos de ellos eran conscientes de que estaban arriesgando sus vidas por salvar la de los demás, y no dudaron en hacerlo. Esto es lo más hermoso que se puede decir de una persona y, por lo tanto, merecen nuestro homenaje.

MIRANDO AL FUTURO

Después de Chernobyl uno se pregunta: ¿qué camino seguirá Rusia? ¿Pretenderá ser una sociedad libre o un gran imperio, como el de la antigua URSS? La respuesta nadie la sabe y sólo está en manos de los propios rusos. Sin embargo, los signos que nos llegan es que existe entre la población una gran añoranza por el antiguo imperio soviético. No es sólo un sueño de Putin, sino un sueño compartido por gran parte de la población, particularmente por los jóvenes rusos.

Las reacciones a la serie de HBO han sido negativas. En vez de entender que es un homenaje al pueblo ucraniano, y a los pueblos que integraron la antigua Unión Soviética, porque fueron capaces de sacrificarse para que el desastre nuclear no se extendiera por Europa, consideran que la serie ha sido una humillación al gran pueblo ruso. Creo que cometerían un grave error si prevaleciera esta opinión y no vieran en la serie de HBO un canto al heroico sacrificio del pueblo.

Ante esta situación ¿qué puede hacer Occidente? En mi opinión, no debería estigmatizar a los rusos, como tampoco se estigmatizó al pueblo alemán después de la Segunda Guerra Mundial a pesar del horror causado por el nazismo. En cierta medida, se aprendió del error cometido al finalizar la Primera Guerra Mundial al imponer unas sanciones excesivas a la vencida Alemania, que sembraron la semilla de la siguiente conflagración mundial. Hitler alcanzó el poder apelando al orgullo alemán, humillado en el armisticio de Compiègne firmado el 11 de noviembre de 1918.

Occidente se ha creado a partir de Europa, originada a su vez por las cinco naciones: Inglaterra, Francia, Alemania, Italia y España, según ha documentado el historiador Luis Suárez[13]. Estas naciones han pasado la historia entera luchando entre sí. En el siglo pasado provocaron dos guerras mundiales, en las que no participó España, porque, en la última, acababa de salir de una terrible guerra civil. Hay muchos motivos justificados para enorgullecerse, pero también razones fundadas para sonrojarse.

Como español, reconozco los grandes méritos del mundo anglosajón que en gran medida ha configurado lo que entendemos hoy por Occidente. Pero dicho esto, también hay que decir de inmediato que la arrogancia anglosajona resulta muchas veces insoportable.

Espero que la arrogancia de Occidente no conduzca a los rusos a elegir el camino equivocado. Al final, la decisión última será suya; pero que nosotros no sirvamos de pretexto, movidos por nuestra fatal arrogancia.


[1] TMI-2 = Three Mile Island  Unit 2. Central nuclear de diseño Babcok – Wilcox (B&W) que está situada en el estado de Pensilvania, cerca de Harrisburg, su capital.

[2] WOG= Westinghouse Owners Group

[3] http://galaxiamilitar.es/la-verdadera-historia-del-desastre-del-submarino-ruso-k-141-kursk/

[4] OIEA= Organización Internacional de Energía Atómica, con sede en Viena

[5]The Truth About Chernobyl”, Grigori Medvedev, p.35.

[6] “The Truth About Chernobyl”, Grigori Medvedev. P.40, (Brykhanov, director; Fomin, ingeniero jefe; Dyatlov, subjefe de ingeniería y jefe de la prueba)

[7]The Truth About Chernobyl”, Grigori Medvedev p. 38 y 39.

[8]The Truth About Chernobyl”, Grigori Medvedev, p.36

[9]The legacy of Chernobyl”. Zhores Medvedev, p. 20.

[10]Moscow News” es un periódico que tiene escasa difusión en Rusia, y está fundamentalmente dirigido hacia el exterior.

[11]The legacy of Chernobyl”. Zhores Medvedev, p. 252/260.

[12]The legacy of Chernobyl”. Zhores Medvedev, p. 13

[13] “La Europa de las cinco naciones”, Luis Suárez, editorial Ariel.

Acerca de Juan Manuel Blanco Rojas

Licenciado en Ciencias Físicas y diplomado en Ingeniería Nuclear por el Instituto de Estudios Nucleares (antigua JEN). Su experiencia profesional se ha desarrollado durante 32 años en la centrales nucleares de Almaraz y Valdecaballeros, participando en todas las etapas del proceso, desde su lanzamiento hasta la explotación comercial de Almaraz; ocupando los cargos de Jefe de Seguridad Nuclear, Combustible y Medio Ambiente; Jefe de Ingeniería y Subdirector Técnico. En la actualidad es jubilado y pensionista de la Seguridad Social.

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